Estados Unidos, grande otra vez

Renán Vega Cantor | 

La prosperidad de Estados Unidos siempre se ha medido por el dolor y la muerte que produce, tanto fuera como dentro de su propio país.

Adelanto editorial

En este nuevo ensayo, Noam Chomsky escribe sobre la responsabilidad que tienen los intelectuales de posicionarse en ciertos conflictos, contar la verdad, denunciar la mentira y cuestionar los discursos de poder.

Victoria en las elecciones

Pablo Jofré Leal | 

Arce y Choquehuanca obtuvieron el 52,4% contra el 31,6% del derechista Mesa

Entrevista a Francisco Erice sobre En defensa de la razón (II)

Salvador López Arnal | 

El profesor Francisco Erice es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Oviedo y miembro de la Sección de Historia de la Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM).

Pablo Jofré Leal | 

Gracias a la mediación del gobierno ruso Azerbaiyán y Armenia acordaron un alto al fuego humanitario, que entró en vigor a partir del mediodía del sábado 10 de octubre. Una buena noticia para una región que lo necesita.

Alejandro Pérez Vidal | 

Se desarrolla aquí el contenido del artículo «Hiroshima i Nagasaki, 75 anys després», L’Avenç, no. 470, julio-agosto de 2020, pp. 46-55.

Pepe Escobar | 

Arrastrar a Rusia al atolladero de Nagorno-Karabaj significa más libertad de acción para Turquía en otros escenarios de guerra.

Estatuas y calles de Largo Caballero e Indalecio Prieto

Para tratar de la gestión de la memoria y de la gestión del pasado es inevitable empezar por el presente en el que vivimos y desde el que pensamos y gestionamos el pasado. También es necesario tener en cuenta los presentes acumulados que nos traen aquí, que son al menos cuatro o cinco: el presente de golpe, el de la guerra hasta 1948, el de la dictadura, el de la Transición y este del siglo XXI. Presentes en los que se modifica sucesivamente la gestión de la memoria del pasado incómodo.

Daniele Perra | 

La «dinastía presidencial» Aliyev en Azerbaiyán es bien conocida en «Occidente». Ilham Aliyev, actual presidente azerbaiyano en el poder desde 2003, es uno de esos «dictadores» que, a diferencia de Lukashenko en Bielorrusia, gusta a todo el mundo.

Estados Unidos utiliza a los medios de comunicación para justificar la cadena perpetua de Assange