En este artículo el autor sostiene que los pueblos originarios guardan la memoria viva de un futuro posible: vivir sin dominar la Tierra.
En este artículo el autor sostiene que los pueblos originarios guardan la memoria viva de un futuro posible: vivir sin dominar la Tierra.
Sesenta años después de la Conferencia Tricontinental, el derecho al desarrollo —la base material de la dignidad— sigue siendo el horizonte de la revolución socialista y la liberación nacional.