Para las élites en el poder, el hambre es un fenómeno “inevitable y natural”.
Para las élites en el poder, el hambre es un fenómeno “inevitable y natural”.
No podemos vivir sin comer. Los alimentos y todo lo que les rodea están en la base de la vida de todas las personas. Por ello controlar ese mercado es un objetivo fundamental de las empresas trasnacionales. Al día de hoy, cuatro o cinco grandes empresas de agronegocios controlan más de la mitad del mercado global en cada eslabón de esa cadena industrial. Con la pandemia aumentó explosivamente la entrada de las gigantes tecnológicas y de comercio en línea, lo cual ha cambiado las estructuras de producción y quiénes controlan a productores y consumidores. Para legitimar este asalto digital y biotecnológico a nuestra comida y sentar nuevas normativas internacionales (leáse evitar regulaciones y control públicos), se concibió la llamada Cumbre de Sistemas Alimentarios, a realizarse en septiembre de 2021
La industria farmacéutica mundial es uno de los grandes ganadores de esta etapa marcada por la pandemia. Saca provechos multimillonarios por derecha e izquierda. Multiplica las ventas y se beneficia, al mismo tiempo, de suculentos fondos públicos destinados a la investigación.
El sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda lamenta que se haya rechazado su propuesta de ampliar sus competencias para poder perseguir la evasión de multinacionales y grandes patrimonios.
Extremadura posee varios yacimientos de litio, un mineral clave para fabricar las baterías de los coches eléctricos, pero su futura explotación ya ha sido objeto de debate y polémica en la región.
Roma, agosto de 1961. El revolucionario, pensador y psiquiatra negro Frantz Fanon (1925-1961), nacido en la isla caribeña de Martinica, de dominio francés, se reúne en la capital italiana con el filósofo Jean-Paul Sartre, quien escribirá el prólogo de la obra más representativa de Fanon, Los condenados de la tierra. Le acompañaron Simone de Beauvior y el periodista Claude Lanzmann, quien organizó el encuentro de tres días. Los condenados de la tierra, una apuesta militante por el anticolonialismo, fue publicado por primera vez en 1961, tras la muerte de Fanon a los 36 años. La edición corrió a cargo de François Maspero, editor francés de autores de izquierda.