Las elecciones han tenido lugar en unas circunstancias muy extraordinarias, en medio de un gran sufrimiento y fuerte agitación social.
Categoría: EE.UU.
No opino como Alberto Garzón ni como Pablo Iglesias. Yo no estoy alegre porque haya ganado un político neoliberal y de derechas como Joe Biden.
Es bueno que Donald Trump haya perdido. Pero ahora la izquierda tiene que cambiar el paso de inmediato para oponerse al gobierno de Joe Biden.
El viejo refrán al que hago referencia en el título de este artículo lo traigo a colación a propósito de las interrogantes surgidas respecto al qué esperar del nuevo presidente de Estados Unidos Joe Biden.
Estados Unidos es la gran potencia capitalista dominadora del mundo. Con una economía enorme y unas fuerzas armadas sin par, con presencia política y económica en prácticamente todos los países del mundo, su clase dominante se siente intocable, portadora de un presunto “destino manifiesto” que le autoriza a actuar como el gendarme global.
Pensar que Biden es mejor que el fascista de Trump, es siempre una opción que, además, nos ayuda a sentirnos mejor. Pero es una opción totalmente alejada de la realidad.
Al cabo de cuatro años puede que nos hayamos acostumbrado a los tópicos, vulgaridades y mentiras de Trump. Sin embargo, es algo irreal que un payaso tan incompetente y fraudulento pueda siquiera participar, y mucho menos tener una oportunidad de ganar estas elecciones presidenciales. Aún más grave es el hecho de que tal figura sea la segunda más votada de la historia, lo que demuestra el enorme declive del país.
Decía Miguel de Unamuno, “hay veces en que callar es mentir” y yo no quiero callar, a riesgo sin dudas, de no ser políticamente correcto, premisa que hoy rige casi todas las ideas y por ello no hay fructificación de las mismas.
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández
El trumpismo surgió como nueva forma de liderazgo político, que buscaba representar las críticas vertidas contra la democracia liberal, el poder legislativo, el poder judicial y los medios de comunicación, desde una perspectiva de extrema derecha.