Varios autores | 

Esperamos que el nuevo gobierno encabezado por Joe Biden y Kamala Harris restablezca y normalice relaciones más justas con los pueblos de Cuba y Venezuela.

Finalmente, la humanidad debe estar agradecida de Donald Trump como de todos los disparates de su gobierno y sus dos campañas presidenciales. Han sido años en que hemos podido observar que la democracia más antigua del mundo en realidad no es de las más solventes, desde el momento en que puede resultar elegido un primer mandatario con menos votos que su contrincante, como ocurrió con Donald Trump respecto a Hillary Clinton hace cuatro años.

Nazanín Armanian | 

La principal diferencia entre Biden y Trump es la previsibilidad del primero, que encaja dentro del comportamiento «lógico» de una superpotencia que hace y deshace las normas internacionales cuando le conviene, aunque Biden, al igual que Obama, utilizará el chantaje y la amenaza desde los organismos mundiales atrayendo la complicidad de otras potencias.

En Estados Unidos contiende un solo proyecto, el imperialista con dos variantes: el Partido Demócrata y el Republicano.

Entrevista al periodista Juan González

Traducido por Lydia Neri para Rebelión.

Jorge A. Bañales | 

A pesar de haber perdido en las elecciones de Estados Unidos, el trumpismo llegó para quedarse. Por segunda vez, la mayoría de los votantes repudió al millonario derechista, pero los votos a su favor crecieron en más de 6 millones. El fenómeno ha supuesto una revolución dentro del Partido Republicano y condicionará la política estadounidense de las próximas décadas.

Gane o no la presidencia Biden, su contrincante ha cambiado la política estadounidense para siempre. El Partido Demócrata, en su dormitar elitista, ha ignorado todos los síntomas de erupción desde hace años.

Biden y los demócratas casi pierden las elecciones, algo impensable dado el repudio generalizado hacia Trump. Para comenzar a entender las razones de esto, debemos mirar más allá del relato dominante según el cual Estados Unidos es un país racista y su única esperanza de salvación es el extremo centro. Debemos echarle la culpa al Partido Demócrata.

Pablo Jofré Leal | 

El escenario electoral estadounidense, mostró la extrema polarización que vive Estados Unidos, que aún no define el ganador entre el actual presidente, el republicano Donald Trump, y el candidato opositor Joe Biden del Partido Demócrata ante la necesidad de contar millones de votos emitidos por correo y que pueden cambiar el giro de esta contienda.

Aunque al cierre de esta nota se siguen contando los votos, ya es altamente probable que Biden tenga en la bolsa estados clave como Arizona, Michigan, Wisconsin y Nevada.