Circo, propaganda y fábula de “democracia” bajo la dictadura del capital
Circo, propaganda y fábula de “democracia” bajo la dictadura del capital
A diferencia de lo que dice Joe Biden, lo que hemos visto en el Capitolio expresa exactamente lo que es Estados Unidos. Está en crisis una democracia putrefacta.
El concepto de democracia bipartidista estadounidense -que se impuso en el globo terrestre como una metástasis incontenible durante los años dorados posteriores a la Segunda Guerra Mundial- ha quedado pulverizado.
Ni los demócratas, ni otro republicano, ni Trump en 4 años resolverá la contradicción interna del capitalismo en EE.UU., que se sostiene sobre la base de la emisión monetaria y de deuda pública
En los gravísimos sucesos del miércoles, propios de las “anarquías populistas” que Washington ve –y vitupera- por doquier en los países de la periferia hay una indudable corresponsabilidad de los dos partidos.
Obligan a suspender la sesión que iba a certificar la victoria de Biden. El asalto, motivado por las arengas de Trump a sus seguidores, ha durado tres horas y ha obligado a evacuar a los congresistas.
Georgia vota este martes en unas elecciones clave que determinarán si el Senado de EEUU queda en manos demócratas o republicanas. El Centro para los Derechos Humanos y Civiles de Atlanta, inaugurado en 2014, es un ejemplo de cómo este estado ha cambiado en los últimos años.
Si creemos a nuestros buenos medios internacionales, Estados Unidos ya está volviendo a la “normalidad” y -evidentemente- Donald Trump ya es cosa del pasado. En definitiva, un simple paréntesis, o más bien, un contratiempo condenado al olvido y a no dejar huellas en la historia de “la mayor democracia del mundo”. Entonces, lo más normal es que nuestros medios pierdan el interés por este personaje que, además, “vive sus últimos días en la Casa Blanca” y cuyas actividades no presentan ningún interés y por tanto… son ignoradas.
La política doméstica e internacional de Estados Unidos no depende de un individuo, sino de un sistema imperialista-capitalista.
Nada será peor que con Trump. Aunque el futuro gobierno ya anunció protecciones temporales y legalidades provisorias, quien fuera vice de Obama y su encargado de la política migratoria, propició por entonces un récord de deportaciones, en su gran mayoría de centroamericanos.