Ashley Smith, activista del movimiento Democratic Socialists of America (DSA), sostiene: «Nos hallamos en los prolegómenos de una creciente combatividad después de décadas de retroceso, derrota y desorganización. No obstante, las principales organizaciones de nuestro bando –las de los movimientos sociales, ONG y sindicatos– están embelesadas con las elecciones. Subordinan la lucha a la política electoralista, con la vana esperanza de que el triunfo de Joe Biden y los demócratas aportará una solución a los desastres del capitalismo estadounidense».