Los enfrentamientos han aumentado en el último mes en los estados Kayah, Kayin y Kachin y pueden empeorar.
Los enfrentamientos han aumentado en el último mes en los estados Kayah, Kayin y Kachin y pueden empeorar.
Irak, Libia y ahora Afganistán ponen al descubierto que la política de seguridad mundial, dirigida por las administraciones norteamericanas y la OTAN es, desde la autodisolución del Pacto de Varsovia en 1991, el único sistema de seguridad multinacional que actúa en el escenario internacional sobrepasando el mandato explícito de la Carta de las Naciones Unidas.
Tras la caída de la monarquía, Afganistán atravesó un largo proceso de guerra civil que llevó a la invasión soviética de diciembre de 1979 y a la ocupación del país. Apoyados por Estados Unidos, los talibán desempeñaron un rol decisivo en la retirada soviética y luego asumieron el control del territorio. En este texto, tomado de su libro ¿Qué es Al Qaeda?, Pedro Brieger busca en la historia del talibán las claves para comprender su asombroso regreso al poder.
M.H.: Viene a mi recuerdo las imágenes de Saigón, respecto de la situación que se vive en Afganistán. Solo las imágenes porque no tengo las mismas afinidades ideológicas con los talibanes. Pero indudablemente esta retirada de las tropas norteamericanas de Afganistán nos recuerda la derrota del imperialismo en Vietnam. ¿Qué opinás al respecto?
Las escenas mediáticas de colaboracionistas intentando trepar en aviones de la fuerza aérea estadounidense que despegan del aeropuerto de Kabul, evidencian las contradicciones geopolíticas y geoestratégicas de las «guerras de conquista» emprendidas por el complejo militar/industrial de los Estados Unidos desde 1950.
Julián Assange expresaba hace 10 años en Wikileaks: «El objetivo es utilizar Afganistán para lavar dinero de las bases impositivas de EEUU y de países europeos a través de Afganistán y traerlo de vuelta a las manos de las élites de la seguridad transnacional. El objetivo es una guerra eterna, no una guerra exitosa».
Curso Internacional “Estado, política y democracia en América Latina”
Una vez más se constata que Afganistán es el cementerio de los imperios. El arrogante poder mundial estadounidense ahora huye despavorido arrastrando deshonrosamente el féretro de la vergüenza.
La caída de Kabul ante los talibanes el 15 de agosto de 2021 es una gran derrota política e ideológica para el Imperio estadounidense.