Los ataques del pasado viernes al centro comercial del Ayuntamiento de Crocus en Krasnogorsk, al noroeste de Moscú, que además cuenta con dos gigantescas salas para diversos tipo de espectáculos, dejaron al menos 133 muertos y más de 140 heridos (números absolutamente provisorios). El hecho ha encerrado a la inteligencia rusa, el Servicio Federal de Seguridad (FSB) en un laberinto, junto a varias conjeturas acerca de los responsables, las que todas tienen mucha verisimilitud, por lo que no sería nada extraño que al final del hilo de Ariadna descubramos que estaban unidas.