La manipulación religiosa existe desde el principio de los tiempos. Y sin duda desde el primer dios, un todopoderoso que todo lo ve y todo lo puede, emergido de la necesidad de un grupo para someter a otro, lo que, muy posiblemente, precipitó la primera guerra religiosa exactamente el día que los sometidos se inventaron el propio, todavía más poderoso que el de sus enemigos. El resto está escrito.