Consecuencia lógica del metódico sabotaje del proceso de descolonización que lleva a cabo el Estado francés, la confrontación ha llegado a Kanaky-Nueva Caledonia, y ya se ha cobrado varias vidas. Hay que denunciar urgentemente la responsabilidad que tiene en primer lugar la política colonial francesa y los colonos locales, oponerse a la amenaza que pesa sobre el movimiento independentista y en particular sobre la CCAT (siglas en francés de Célula de Coordinación de las Acciones sobre el Terreno), y apoyar la lucha legítima del pueblo canaco.