La gran mayoría de las inmobiliarias discriminan a las personas que buscan vivienda de alquiler en España si son migrantes. Siete de cada diez de las contactadas por la ONG Provivienda rechaza de forma explícita alquilar a estas personas, mientras una amplia mayoría de las inmobiliarias restantes acepta otras formas más sutiles de discriminación. El rechazo aumenta para las familias extranjeras con hijos, especialmente las monomarentales.