La crisis política y económica en Sri Lanka, la peor desde su independencia del colonialismo británico en 1948, originó el movimiento popular de protesta Aragalaya, que hizo colapsar al gobierno en tres meses.
La crisis política y económica en Sri Lanka, la peor desde su independencia del colonialismo británico en 1948, originó el movimiento popular de protesta Aragalaya, que hizo colapsar al gobierno en tres meses.
Para muchos son las tres letras más antipáticas del escenario global. Prestigiosos economistas, como Joseph Stiglitz, le achacan su responsabilidad en los estragos de la globalización neoliberal.
La Reunión Nacional de Clérigos Islámicos, el encuentro religioso más importante realizado en Afganistán desde el regreso del Talibán al poder, concluyó en Kabul sin que esclareciera ninguno de los cuestionamientos más perentorios de la sociedad.
La conclusión de la cumbre de la OTAN en Madrid a finales de junio abrió oficialmente una nueva etapa en la historia en la que el unipolarismo imperial occidental declara la guerra al multilateralismo sin ninguna diplomacia.
Trece entrevistas mutan en crónica y en grito de denuncia en un volumen elaborado por los periodistas Carles Senso y Vicente Tafaner durante los últimos años, con una pandemia entremedio que intensificó el miedo de aquellos y aquellas que viven bajo la mirada de la irregularidad, la desesperación y el olvido.
Washington y Bruselas no solo quieren petróleo, sino que a la vez tienen interés en aislar a Rusia, como medio que contribuya a su derrota. El objetivo es evitar que se consolide un orden mundial con varios polos que tiendan a equilibrarse.
El mundo ve a los generales de Myanmar y a su ejército como a «una panda de matones». El problema, sin embargo, es que no se les trata como tal.
La «declaración provocadora» de Jeffrey Sachs, expresidente de la comisión que la revista médica especializada The Lancet nombró para investigar el SARS-COV-2, se declaró convencido de que «el virus fue creado en laboratorios de Estados Unidos».
A lo largo de los últimos quince años, los países europeos se han encontrado con grandes oportunidades que aprovechar y con complejas decisiones que tomar.