Alrededor de 50 civiles murieron en la medianoche del pasado martes 24, producto de bombardeos de la fuerza aérea de Pakistán, para lo que utilizó una combinación de aviones y drones contra diversos objetivos en el interior de Afganistán. Las víctimas, en su mayoría, eran refugiados provenientes de Waziristán, una región montañosa del noroeste de Pakistán fronteriza con Afganistán.