La historia nos ha enseñado que nada de lo que suceda en torno a ese bloque geográfico formado por Pakistán y Afganistán y separado políticamente por la Línea Durand es gratuito, y todo lo que suceda en ese ámbito, por pequeño que parezca, no dejará nunca de afectar a la región y en muchas ocasiones mucho más allá de ella.