Hubo un tiempo en que la pintura pretendía captar y exhibir una realidad adivinada, sublimada, presentida o mitificada, y nadie suponía que el noble oficio pudiera sobrevivir sin esos participios adjetivantes.
Hubo un tiempo en que la pintura pretendía captar y exhibir una realidad adivinada, sublimada, presentida o mitificada, y nadie suponía que el noble oficio pudiera sobrevivir sin esos participios adjetivantes.
Con la pandemia iniciamos una nueva etapa, donde se hace necesario producir poder popular.