En el marco del empantanamiento de la contraofensiva rusa en Ucrania, conflicto que si aún no ha terminado con la victoria de Moscú solo se debe a los denodados esfuerzos de Estados Unidos y el séquito servil europeo, que a riesgo de pulverizar sus propias economías y llevar a sus pueblos a vivir consecuencias sociales inimaginables un año atrás, han acatado cada una de las acciones ordenadas por Washington para de una vez y por todas terminar con la posibilidad de un mundo multipolar.