Dos semanas después del golpe de Estado del 1 de febrero de 2021 en Birmania, los militares sacaron los tanques a las calles de Rangún. El pretexto para el golpe fue la supuesta manipulación de las elecciones celebradas en noviembre de 2020 que dieron la victoria al partido liberal Liga Nacional por la Democracia, LND, acusación que rechazó la Comisión electoral y que los militares no han podido sostener con ninguna prueba.