Existe incertidumbre en la economía y la política contemporánea, lo que habilita un gran debate mundial sobre lo que acontece, en el marco de la pandemia. El interrogante es como sigue la historia, en lo económico y en lo político.
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El mes de marzo de este año pasará a la historia sin la menor duda. Por dos razones: porque China ha mostrado sus dientes diplomáticos, por primera vez, a EEUU (poniendo a caldo a EEUU en la reunión bilateral de Alaska) y a la Unión Europea (estableciendo contrasanciones a una iniciativa europea que se sumaba a EEUU por la “violación de los derechos humanos” a los musulmanes de Xinjiang) y firmando un acuerdo de cooperación estratégica con Irán que rompe la estrategia de EEUU en Oriente Próximo y Lejano.
Dos semanas después del golpe de Estado del 1 de febrero de 2021 en Birmania, los militares sacaron los tanques a las calles de Rangún. El pretexto para el golpe fue la supuesta manipulación de las elecciones celebradas en noviembre de 2020 que dieron la victoria al partido liberal Liga Nacional por la Democracia, LND, acusación que rechazó la Comisión electoral y que los militares no han podido sostener con ninguna prueba.
El Congreso de los EEUU ha acusado a Amazon de «monopolio». Bruselas también investiga al gigante por utilizar datos de terceros vendedores para su propio beneficio.
Es una batalla de escorpiones en un vórtice de espejos deformados dentro de un circo. Comencemos por los espejos del circo.
La segregación siempre fue una forma de dominación, al separar a las personas por su pertenencia de clase, de color de piel, de opciones sexuales y geografías. Los trabajadores siempre vivieron en barrios separados de las clases medias y altas, en áreas con menos servicios, peor calidad del aire y del agua, y con mucha menor cantidad de espacios verdes.
Hay que estar, en consecuencia, más alerta que nunca para no caer de nuevo en un fervor religioso como el que describió Polanyi que nos haga aceptar irracionalmente el mandato autoritario de tecnócratas a cambio de una engañosa seguridad.
Tras veinte años, el gobierno de Estados Unidos —y las fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)— se retirarán de Afganistán. Dijeron que fueron para hacer dos cosas: destruir a al-Qaeda, que había realizado un ataque contra EE. UU. el 11 de septiembre de 2001, y para destruir a los talibanes, que le habían dado una base a al-Qaeda.
La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) celebrará su cumbre sobre Myanmar en Yakarta el 24 de abril, a pesar de los temores de que el encuentro ofrezca legitimidad a la junta militar, la cual ha estado asesinando a su propia ciudadanía a diario desde que arrebató el poder por la fuerza, el 1 de febrero, al gobierno electo del país.