Sostiene que la crisis actual es «un punto de inflexión», y el futuro del mundo dependería de las decisiones que se tomen hoy.
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Cuando Xi Jinping llegó al poder en 2012 tenía grandes esperanzas para China. Como profesora de la prestigiosa escuela que educa a los principales líderes del Partido Comunista Chino, sabía lo suficiente de historia para concluir que ya era hora de que China abriera su sistema político. Después de una década de estancamiento, el PCCh necesitaba una reforma más que nunca, y Xi, que había insinuado su proclividad al cambio, parecía ser el hombre para liderarla.
Unos 207 millones de personas se agregarían a la población que vive bajo la línea de pobreza extrema en el mundo, como consecuencia de la crisis económica desatada por la pandemia covid-19, indicó un estudio divulgado este jueves 3 por agencias de las Naciones Unidas.
China pisa cada vez más fuerte en el espacio. Actualmente en curso, la Chang’e–5 es la primera misión de ida y vuelta a la Luna después de los vuelos estadounidenses y soviéticos, in illo tempore. El hecho de que muchas de las operaciones asociadas a este último proyecto hayan sido retransmitidas íntegramente y en directo por los medios chinos revela sin duda el alto nivel de confianza alcanzado en su competencia y cualificación y demuestra los importantes progresos alcanzados en muy poco tiempo.
Las cifras son asombrosas, porque como consecuencia de la pandemia de covid la escasez de alimentos aboca a millones de personas a ser víctimas de una nueva hambruna, alertan agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Poco a poco el miedo se ha propagado universalmente, y si antes nos refugiábamos en el horizonte de la esperanza, ahora solo nos encogemos de hombros cuasi con resignación e indiferencia ante la pandemia que nos gobierna: según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la pandemia de Covid 19 provocó que en el primer semestre de 2020 los salarios mensuales de dos terceras partes de los países se redujeran o crecieran más lentamente.
La inmigración causa pánico. En particular la que proviene de los países del Sur buscando asegurar su sobrevivencia en el Norte desarrollado. La construcción de muros fortificados –o franjas militarizadas– se multiplica como respuesta de autoprotección.
Mientras los EEUU resuelven su desordenada transición el resto del mundo se mueve. La República Popular China es el epicentro de esos movimientos.
La situación sigue evolucionando rápidamente en Tailandia. Después de modificar a su favor la Constitución y tomar el control de los bienes de la Corona, el rey Rama X refuerza su dominio sobre un sector de las fuerzas armadas, vinculando a su persona dos regimientos protagonistas de golpes de Estado.
A pesar de lo cerca que estamos de una «catástrofe climática», el probable regreso de EE.UU. al Acuerdo de París tras la victoria de Joe Biden podría ser un gran paso hacia la construcción de una economía basada en energías renovables, opina el jefe de la ONU.