Guadi Calvo | 

El pasado jueves 8 de febrero 128 millones de pakistaníes, con su voto, han intentado reactivada la democracia de su país, paralizada desde abril del 2022 tras el golpe constitucional contra el Primer Ministro Imran Khan, hoy condenado a14 años de prisión y a la espera de 100 procesos judiciales más, por lo que tuvo vedada la posibilidad de aspirar a cualquier cargo público. Desde entonces, y como durante la mayor parte de los 77 años de existencia de la República Islámica de Pakistán, el poder real del país volvió a manos del ejército, que nunca ha permitido que ningún gobierno civil termine su mandato.

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Los medios de comunicación estatales informan de que todos los hombres de entre 18 y 35 años y mujeres de entre 18 y 27 deben servir hasta dos años y hasta cinco años en estado de emergencia

Comunicado del Instituto para la Prevención de Genocidio

“La suspensión de fondos a UNRWA es un giro por parte de varios países desde una posible complicidad en el genocidio hasta la participación directa en una hambruna diseñada”, alertan expertos y juristas

Guadi Calvo | 

En Pakistán, de no mediar un suceso verdaderamente extraordinario como una guerra civil o la intervención divina, la carrera política del ex primer ministro de 71 años, Imran Khan, ha terminado dando la última puntada para retornar a las prácticas del pasado, manteniendo a la nación centroasiática sojuzgada al arbitrio de las fuerzas armadas, el poder omnímodo, desde la fundación de Pakistán en 1947.

Declaraciones del candidato a la alcaldia de Miami, Alexander Otaola

Hernando Calvo Ospina | 

Gilberto López y Rivas | 

Rodolfo Bueno | 

Guadi Calvo | 

Para las complejas relaciones entre Islamabad y Nueva Delhi, dos muertes oscuras, u oscurecidas, no es un elemento que alcance a dinamizar una de esas escaladas que aproximen a estas dos potencias nucleares a una nueva guerra, que ya han tenido innumerables “roces” fronterizos, con decenas de muertos, desde la partición de 1947. Comparten una frontera de casi tres mil kilómetros donde falta resolver la cuestión de Cachemira, una herida todavía abierta y sangrante.

Durante las charlas y debates mantenidos a finales de este enero en Elx, València y Sagunto contra el genocidio sionista en Palestina, y en Bilbo contra la intensificación de las agresiones sistemáticas a Cuba que lleva a cabo el imperialismo yanqui, nos hemos enterado de varias noticias muy inquietantes, de entre las que destacamos estas cuatro:

"Que la Iglesia bendiga a homosexuales, ¿constituye o no un hecho histórico?"

Gorka Larrabeiti | 

Tronó el cardenal ultraconservador Robert Sarah calificando el texto como «una herejía que mina la Iglesia».