Me permito republicar un artículo publicado hace más de 12 años coincidiendo con la celebración de la 78° Asamblea General de la ONU. Trata sobre las “reformas” que se introdujeron -a comienzos del presente siglo- en el modus operandi de esa organización para hacerla más “expeditiva” y acorde con las exigencias del hegemón imperial de la unipolaridad. En la actual 78° Asamblea algunos gobernantes han elevado su voz reclamando “reformas” que “democraticen” la toma de decisiones en el Consejo de Seguridad de la ONU.