Hoy, que los medios de masa europeos y estadounidenses acusan a Rusia de crímenes de guerra en la ciudad ucraniana de Bucha, vamos a desempolvar la definición de la Convención de Ginebra al respecto.
Hoy, que los medios de masa europeos y estadounidenses acusan a Rusia de crímenes de guerra en la ciudad ucraniana de Bucha, vamos a desempolvar la definición de la Convención de Ginebra al respecto.
El silencio de los medios de comunicación y las falsedades de los supuestos expertos en el tema han contribuido a crear una idea errónea sobre la implicación de la OTAN en Ucrania. Según este mito, la conexión OTAN-Ucrania, anterior a la actual horrible invasión rusa, se limitaba a la solicitud de Ucrania de unirse a la OTAN y la negativa de esta organización a dicha solicitud. En realidad, durante los últimos 14 años, la OTAN ha ido mucho más allá de considerar una eventual admisión, pues ha participado en grandes maniobras militares conjuntas en Ucrania. Esta implicación, acompañada por las iniciativas estadounidenses para configurar la política ucraniana, no afecta en lo más mínimo la responsabilidad moral de Putin por la carnicería que está infligiendo. Pero el conocimiento de la realidad debería servir para evaluar la respuesta adecuada.
La ofensiva armada de Rusia en Ucrania ha iniciado una aceleración vertiginosa del declive imperial de los Estados Unidos y su red de aliados europeos y del Pacífico. Vista desde el mundo mayoritario, la ofensiva de Rusia ha puesto al descubierto el cinismo insultante de las élites occidentales en prácticamente todas las áreas importantes de las relaciones internacionales, económicas, diplomáticas, militares y culturales. En particular, la respuesta de los medios de información, académicos y ONG de América del Norte y Europa ha revelado sus extremos prejuicios neocoloniales al tratar de justificar el apoyo de larga data de Occidente a la agresión violenta y abiertamente fascista de Ucrania contra Donetsk y Lugansk y la población mayoritariamente rusa de esos Estados.
En 2019, antes de la crisis derivada de la pandemia, había 650 millones de personas en el mundo sobreviviendo sin lo suficiente para comer. Un año después escalaron a 811 millones.
La cultura pacifista está enraizada en una experiencia sociopolítica fundamental, en España y Europa. Aquí analizo algunas de sus características para explicar las posibilidades de un alto el fuego inmediato en la guerra en Ucraniay avanzar en una estrategia realista, ambiciosa y justa por la paz.
Desde el comienzo mismo de la invasión de Ucrania por parte de la Federación Rusa, la reacción de los propios rusos ante la guerra ha constituido una cuestión central.
Las elecciones nacionales del 9 de mayo en Filipinas se llevan a cabo en un país que se tambalea bajo los golpes de las múltiples crisis del sistema: pandémica, climática, económica, social.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas han ejercido sus poderes de veto principalmente para proteger sus propios intereses nacionales o los intereses de sus aliados políticos y militares.
La confrontación entre la OTAN y la Federación Rusa en territorio ucraniano, está alineando a los países en posiciones sorprenden a más de uno.