India corre el riesgo de incendiarse en una guerra multireligiosa de la que su mayor responsable es el Primer Ministro Narendra Modi, quien ya desde sus primeros años como gobernador del estado de Gujarat agitó las diferencias religiosas como un arma política para imponer sus concepciones neoliberales en lo económico y ultraconservadoras pseudofascistas en la organización social. Postulados con los que el Bharatiya Janata Party (BJP) lo ha llevado dos veces a la gobernación de Gujarat (2001-2014) así como a Primer Ministro por dos periodos, desde 2014 a 2019 y su segundo periodo que se extenderá hasta 2024 como máxima autoridad de la Unión India.