El ataque a las Torres Gemelas fue la justificación con la que Estados Unidos invadió y ocupó Afganistán. A 20 años de esos hechos, Brecha habló con la organización de mujeres más antigua y una de las más activas de ese país.
El ataque a las Torres Gemelas fue la justificación con la que Estados Unidos invadió y ocupó Afganistán. A 20 años de esos hechos, Brecha habló con la organización de mujeres más antigua y una de las más activas de ese país.
En noviembre del 2003 Bush presentó su gran cruzada de invasiones como un proyecto de rediseño general del “Gran Oriente Medio”. Incluyó en esa denominación a Medio Oriente, Asia Central y el Norte de África, es decir a todo el mundo árabe y al grueso del “universo islámico”.
Hace veinte años, diecinueve hombres, llenos de odio hacia Estados Unidos y de fe en la promesa del paraíso, se inmolaron, matando a miles de personas y provocando una de las mayores conmociones políticas globales de la historia del mundo.
A pesar de la expansión sin precedentes de la protección social durante la crisis generada por la COVID-19, más de cuatro mil millones de personas en el mundo, el 47 por ciento de la población del urbe, siguen estando completamente desprotegidas, según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Una de cada dos personas en el mundo no cuenta con ningún tipo de protección social. Realidad que desnuda asimetrías continentales y sectoriales significativas.
El presidente en funciones del NUG llama a la población, a las Fuerzas de Defensa Populares y a las organizaciones armadas de las minorías étnicas a rebelarse contra el consejo militar de Min Aung Hlaing.
Es casi imposible exagerar el impacto que están produciendo las noticias en Hangzhou, así como en toda China.
En términos generales, la derrota de Estados Unidos en Afganistán significa no sólo su fracaso militar local, sino que ha cedido terreno a sus rivales por el control asiático y mundial, en especial a China y Rusia,