Bien podría aplicarse la discutida sentencia romana en el caso de una exjueza afgana que desde hace un año huye la justicia de los talibanes. Refugiada en Pakistán, junto a su hijo de 25 años, espera desde noviembre del año pasado el visado que le permita viajar al Reino Unido, lo que Londres le acaba de denegar el pasado sábado día 20.