Anisio Pires | 

El conflicto en Ucrania es grave. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, advirtió el 9 de marzo que “existe un peligro real de una guerra nuclear mundial. Ya comenzó la primera fase de la guerra con sanciones económicas”.

Mirko C. Trudeau | 

La situación de guerra en Europa agrava las condiciones de funcionamiento de la economía mundial, especialmente motorizadas por las sanciones de EE.UU. y sus socios occidentales contra Rusia.

Esta no es la época de las certezas

Es difícil desentrañar las profundidades de nuestro tiempo, las guerras terribles y la información confusa que circula sin mucho criterio.

Esteban Mercatante | 

Si bien la guerra en Ucrania no es aún un choque militar directo entre grandes potencias, marca un peligroso acercamiento en ese sentido.

Ejercer el pensamiento complejo a la hora de diseccionar acontecimientos contemporáneos que trastocan el sentido del sistema mundial y la reconfiguración de las relaciones políticas y económicas internacionales, supone irradiar la mirada y hundirla en las dimensiones simbólico/culturales que se tejen en el seno de sus conflictividades, tensiones y disputas por la hegemonía.

Vivimos el tiempo del capitalismo agonizante y del nacimiento de una nueva época de la humanidad edificada sobre nuevos valores, motivaciones y objetivos.

Guadi Calvo | 

Mientras Joe Biden sigue obligando al comediante ucraniano Volodímir Zelenski a no rendirse frente a la contraofensiva rusa con el único fin de debilitar políticamente al presidente Vladimir Putin, ya que por el obvio peso de las acciones de su ejército las víctimas civiles se siguen incrementando, a la vez a los coreutas mediáticos les da tiempo, junto al Departamento de Estado y a la CIA, a seguir elaborando infinidad de noticias falsas. La última los 400 muertos de Bucha, un suburbio de Kiev donde después de la retirada rusa los cadáveres comenzaron a brotar de la nada y tras ser filmados milagrosamente retornaban a la vida.

Rolando Astarita | 

Una idea que ha circulado por estos días en ámbitos de la izquierda es que no debemos apoyar la resistencia de Ucrania porque EEUU, la UE y la OTAN apoyan esa resistencia.

Mientras por un lado los grandes medios de todo el mundo reproducen sin cesar las horrorosas imágenes de cientos de cadáveres desparramados en Bucha, Ucrania, por el otro atizan el fuego de una escalada bélica que puede llevarnos en meses al holocausto nuclear.