Categoría: Mundo
Hay causas justas. Es urgente encontrar una solución negociada antes de que sea tarde. Enviar armas a Ucrania y aplicar sanciones a Rusia es pretender apagar un incendio con combustible.
En las últimas semanas, toda la población mundial estamos en vilo ante la posibilidad de que el conflicto entre Rusia y Ucrania pueda culminar en un enfrentamiento bélico generalizado de carácter nuclear.
El 27 de febrero, el presidente ruso, Vladimir Putin, se reunió con el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, Valery Gerasimov, y el ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu.
En la larga historia del moderno sistema mundial, una cosa es segura (dada su tendencia a comportarse en forma cíclica): en el capitalismo global, las crisis coyunturales son recurrentes y las crisis estructurales son inevitables.
Texto elaborado por Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz y otras personalidades internacionales
Este procedimiento contencioso de Ucrania contra Rusia ante el juez internacional fue iniciado pocos días después de la agresión militar rusa en territorio ucraniano.
Las circunstancias en torno a la situación en Ucrania requieren más mesura y menos amenazas, las cuales están acompañadas de grandes mentiras y manipulaciones mediáticas.
El 4 de febrero de este año leía al analista internacional indio, el exdiplomático MK Bhadrakumar, quien advertía que EEUU había levantado las sanciones económicas con las que abatía al pueblo de Afganistán desde hace más de 25 años.
Es imposible no conmoverse ante la atrocidad de la guerra, la violencia de los bombardeos aéreos, el miedo atroz de civiles atrapadxs entre opciones que no son las suyas.