Conductores de camión informan que los soldados exigen sobornos en los estados Shan y Kayah, en el sur del país
Categoría: Mundo
Dos horas de conversaciones con Xi Jinping no fueron suficientes para que Joe Biden convenciera a Pekín de que debía desempeñar un papel mediador en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
La guerra en Ucrania abre la caja de los truenos de la tormenta perfecta y provoca la mutación de la agenda política del capitalismo verde y digital en una versión más belicista y autoritaria.
La cosmovisión miope y fascista de la elite burocrática norteamericana detrás de la brutal agresión a Ucrania.
Los peligros son múltiples; las consecuencias gravísimas.
Creo que esta responsabilidad primaria de la OTAN no justifica en lo más mínimo la incursión de Putin. No fue una acción defensiva frente a un peligro inminente. Rusia no tiene ningún derecho a invadir otro país, rodear sus ciudades o cambiar sus gobiernos.
La batalla de la propaganda (el relato) juega un papel fundamental para obtener el apoyo de las poblaciones.
La actual guerra de Ucrania ha servido, más que cientos de discursos y denuncias, para evidenciar lo que son Europa, Estados Unidos y el capitalismo realmente existente, del que por supuesto también hacen parte Ucrania y Rusia.
En estos enfrentamientos, la humanidad y los pueblos de Ucrania y de Rusia son los afectados. La defensa de la paz implica exigir a los dos lados deponer la política de guerra, desescalar el conflicto y abrir las puertas a las negociaciones y las salidas políticas en Ucrania. Al mismo tiempo hay que superar el doble rasero de silencio ante las otras guerras olvidadas.