Han pasado 25 años desde que los talibanes entraron en Kabul, una mañana del 27 de septiembre de 1996. La mayoría de los muyahidines eran refugiados pastunes que habían estudiado en las madrasas (escuelas coránicas) de Pakistán. Su líder, un ser oscuro, analfabeto y tuerto, el ulema Omar, se hacía llamar Amir-ul-Muminin (El príncipe de los creyentes).