Entonces, tenemos pleno derecho a preguntarnos si acaso se venderá a Palantir la información de nuestra vida privada, cuál es el precio de esa transacción, si acaso se planifica la venta de nuestra soberanía y cuál es el objetivo de todo ello. E, incluso, si se nos quiere dejar en manos de quienes creen que la vida es acumular riquezas, y que es lícito y moral el genocidio. ¿Es esa la vía por la cual nos conduce el presidente Kast? De ser así, los horizontes que nos aguardan parecen ser tremendamente tenebrosos y justifican desde ya la entrega de una explicación. Comenzando por la reunión con Peter Thiel.