Las relaciones intelectuales y políticas entre China y América Latina tienen una historia extensa y asimétrica, que va desde la admiración ilustrada latinoamericana por el modelo económico chino hasta los debates republicanos y antiimperialistas de principios del siglo xx, pasando por el maoísmo y el tercermundismo. Con el declive de estos últimos en las décadas de 1980-1990, el vínculo se redujo a lo meramente comercial y diplomático. Hoy, ante la creciente presencia de China en el continente, América Latina se ve obligada a repensar esta relación, entre la fascinación y el temor que inspira.
Categoría: América Latina y Caribe
El fin justifica lo que escribo (prólogo del libro Un amor fuera del tiempo. Mi vida con Luis Sepúlveda de Carmen Yáñez)
La estrategia estadounidense: guerra mediática primero e invasión armada después
Piero Corvetto, jefe de la ONPE, es para el fascismo el responsable del “fraude electoral” En esta narrativa, también se encuentran ubicados algunos gremios empresariales que han amasado fortunas multimillonarias como la SNI, ADEX, CANATUR, etc. Todos nucleados en la Union Nacional de Gremios (UNG).
En el marco de un plan de lucha unitario que lanzaron con ollas populares y asambleas, más de 60 organizaciones sociales (nucleadas en la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular, el Frente de Lucha Piquetero y Territorios en Lucha) se manifestaron en diferentes puntos del país contra el cierre del programa Volver al Trabajo (que alcanza a 950.000 personas, que cobraban 78.000 pesos mensuales), dispuesto por el ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello.
Estos actos de violencia no son espontáneos. Ya en los días previos, el mismo grupo —vinculado a organizaciones que negocian y reciben financiamiento directo de la empresa estatal noruega Statkraft— había intentado prohibir el entierro del peñi Jaime.
Creemos que llegó la hora de empezar a preparar un plan de organización y lucha. No basta únicamente con llamar a una huelga general, necesitamos organizar comandos locales en cada lugar de trabajo y estudio, en cada población o villa, en cada comuna, en cada región, en cada rincón de este país, para tener una paralización exitosa y obligar a los empresarios y la derecha a respetar nuestros derechos mínimos como seres humanos.