Categoría: América Latina y Caribe
«Como familia tenemos una gran inquietud en esta nueva acusación, ya que no entendemos el porqué se realizó otro juicio y con la misma incriminación de la primera condena»
El Cordobazo no fue obra de un solo partido, gremio u organización. Fue la irrupción de un pueblo entero. Obreros y estudiantes, sí, pero también amas de casa, vecinos, desocupados, militantes clasistas, peronistas, comunistas, radicales y miles sin afiliación. Una marea más ancha que cualquier intento de encerrarla en un relato único. Alberto Nadra, testigo de aquellos días, recupera esa memoria plural para que no la roben.
“La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos”.
K. Marx
Estas expresiones públicas conformadas principalmente por jóvenes de sectores populares, irrumpen con su modo de ser, con su cultura, en el quehacer cotidiano de una ciudad que rige su orden por los tiempos del trabajo y busca un orden tal que respete esa temporalidad institucional, en la que cada ciudadano se integre o a través del consumo, a través del endeudamiento o mediante la pasividad ante el sistema. Pero, ¿qué pasa con ese modo de ser de las barras que irrumpe en la ciudad, que altera el cotidiano y el orden público?