Categoría: América Latina y Caribe
Cuando un gobernante acumula excesivo Poder y lo usa con fines protervos, recusables o personales, se dice que estamos ante un Dictador.
Pero como señala en su afiche el colectivo 119, Verdad, Memoria y Resistencia, a 50 años de la Operación Colombo, la Utopía sigue vigente. Este sábado 26 de julio la convocatoria es a marchar desde el GAM hacia La Plaza de la Constitución, portando nuevamente las figuras de los 119 luchadores antidictatoriales que cada año interpelan a Chile, un país que pareciera ser el reino del olvido pero donde no cesa la batalla por la memoria y los derechos de los pueblos.
Lo que nos une como resistencias es la lucha contra la opresión, contra la ocupación y el colonialismo, independientemente que haya algunas diferencias respecto al tipo de colonialismo opresor (tiempo y espacio) así como las formas en que se asumen las resistencias y las propuestas político-territoriales para la reconstrucción y liberación de nuestros Pueblos.
El 25 de julio de 1852 el Ecuador declaró la abolición de la esclavitud mediante un decreto firmado por el entonces presidente José María Urbina. Aquella «carta de manumisión» no fue una dádiva humanitaria, sino la respuesta bastante tardía a siglos de resistencias
«Me parece que esta es una situación que amerita una solución urgente que posibilite su libertad. Mauricio lleva 25 años seguidos privado de libertad, en condiciones sumamente adversas. La medida más justa y urgente es su libertad, en atención al tiempo transcurrido y las inhumanas condiciones penitenciarias aplicadas.»
El encanto de un necrófilo, su verborrea encendida, su seguridad abismante, todo aquello puede hacer que los votantes se vuelquen en favor suyo porque, atemorizados como están, vacían sus angustias apoyando a quien les propone como única alternativa válida lo más sencillo: el uso de la fuerza. No debe extrañar que algunos de ellos accedan a las más altas magistraturas de una nación y determinen con su carácter el destino de la misma.