Aris Roussinos | 

Ucrania no es un Estado nazi, como afirma la propaganda de Putin, sino una democracia imperfecta. Pero la extrema derecha y los neonazis sí tienen un peso militar que han venido ganando en gran medida en el campo de batalla, y perjudican no a Rusia, sino a la propia Ucrania.

En principio, cabe señalar que cualquier invasión y uso de la fuerza militar, justificadas o no, son destructivas y, por tanto, condenables por suponer crímenes de lesa humanidad. De igual manera lo son los despliegues de imperialismo de cual signo, sea desde los Estados Unidos, Rusia, Alemania, Francia, China, o desde cualquier gobierno que pretenda romper con el ejercicio de la diplomacia tras ejercer el argumento infundado de lo bélico.

Katu Arkonada | 

Tras la pandemia, el mundo cambia ante nuestros ojos a velocidades aceleradas. La guerra entre Rusia por un lado, y Estados Unidos y la OTAN por otro, con Ucrania como teatro de operaciones, y expresada de manera distorsionada en los medios tradicionales, pero sobre todo, en las redes sociales, anuncia la consolidación de un nuevo orden geopolítico global.

Las conversaciones de paz entre Ucrania y Rusia están en pleno apogeo y hay indicios de un posible avance. Europa tiene todo el interés en que este conflicto termine pronto, pero parece que Estados Unidos no. ¿Se impondrá la lógica de la paz?

Respuestas de la sociedad civil ante la guerra en Ucrania

Carmen Gómez Martín | 

“El plan sin plan” que parece resultarnos tan atractivo no solo genera múltiples y variados efectos perversos, sino que asienta y refuerza aún más la situación de caos.

Interrumpir la actividad del gigante ruso Gazprom "terminaría con la guerra mañana mismo", según un ambientalista ucraniano

En declaraciones a The Independent desde Ucrania, Grisha dijo que su país se está movilizando para resistir el ataque ruso. Su contribución no es unirse a la lucha en el frente, sino intensificar la batalla contra los combustibles fósiles.

El asunto que ha generado mayor discusión en el campo de la izquierda en las últimas semanas no es si la invasión rusa de Ucrania se justifica o no. Pocos dicen que sí. La cuestión clave es si el movimiento progresista debe oponerse a la expansión de la OTAN y su amenaza a la seguridad de Rusia al mismo tiempo que denuncia la invasión.

La sucesión del Dáesh

La contraofensiva rusa en Ucrania sigue alejando a los Estados Unidos y la OTAN de sus fronteras mientras la confusa y engañosa campaña mediática de Occidente, junto a las extorsiones económicas, parecen ser las únicas respuestas de un Joe Biden cada vez más jaqueado por sus propias torpezas, al punto que el retorno de los Republicanos, quizás antes del fin de su mandato, parece inevitable

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Conductores de camión informan que los soldados exigen sobornos en los estados Shan y Kayah, en el sur del país

Dos horas de conversaciones con Xi Jinping no fueron suficientes para que Joe Biden convenciera a Pekín de que debía desempeñar un papel mediador en el conflicto entre Rusia y Ucrania.