Ley sobre la seguridad global, ley sobre los «separatismos», ley de programación de la investigación, disolución de asociaciones como CCIF (siglas en francés de Colectivo Contra la Islamofobia en Francia) o (la ONG de ayuda humanitaria) BarakaCity, promulgación de tres decretos que amplían los motivos legales para fichar a una persona en un registro judicial (1), negación obstinada de la violencia policial, acusaciones de islamo-izquierdismo como herramienta para intimidar y silenciar, reanudación del debate y de la cuestión de la «identidad nacional», etc. A finales del año 2020 todo indica una sobrecarga ideológica tanto del gobierno como de muchos grandes medios de comunicación.