Por las declaraciones que realizan asiduamente el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, todo hace indicar que cada uno tiene un bunker para esconderse si estallara la Tercera Guerra Mundial.