Los países de la región centroamericana le apostaron a un tratado de libre comercio con EEUU, el RD-CAFTA, pero todo parece indicar que también le apostarán a tratados bilaterales de comercio con China, aunque el objetivo estratégico buscado no sea el comercio. Los resultados del RD-CAFTA publicitados por la Embajada Americana y los empresarios de los países, refieren al aumento de las exportaciones de productos agrícolas y bienes maquilados, inversiones poco visibles en sectores primarios (incluyendo bosque y minería) y agroindustria e industria, lo que exige una revisión y evaluación de impactos ya que, en el sector agrícola, la reducción de las áreas de siembra y producción de granos básicos es evidente, como también el aumento de las importaciones, inseguridad alimentaria, migración y pobreza.