El caso del Lonko Guillermo Ñirripil no es un hecho aislado, sino que se inserta en una problemática estructural que ya fue objeto de condena por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), evidenciándose las vulneraciones a los estándares internacionales y agravando el daño a la identidad cultural y espiritual de personas de pueblos originarios privados de libertad.