Categoría: América Latina y Caribe
El intento de magnicidio que conmueve al país no nace de la nada. Más allá de las responsabilidades y motivaciones del autor material, hay una larga historia de discursos de odio y deshumanización que deben considerarse.
Advertencia: la nota que sigue tuvo su punto final a última hora de la tarde del 1º de septiembre. Minutos después se conoció la noticia de un atentado fallido contra la vicepresidente Cristina Fernández. Pese a que hasta el momento no hay información fehaciente respecto de lo ocurrido, corresponde el rechazo terminante a la metodología del atentado individual. No es así como se podrá afrontar y resolver la dramática situación que vive Argentina. Dicho esto y mientras se espera el esclarecimiento del hecho, mantiene plena vigencia el informe analítico aquí presentado, contribución además para la interpretación de la irracional agresión de ayer.
2 de septiembre, 16hs.
En los primeros cuatro años del gobierno se profundizó la situación de las mexicanas en violencia, pobreza, salud, empleo y oportunidades de desarrollo.
El quinto centenario de la llegada de los europeos a América sirvió para una rancia reivindicación de la aventura imperial por parte de los empeñados en continuarla hoy con el arsenal del capitalismo neoliberal.
Los resultados del plebiscito de salida del texto constitucional representan una derrota catastrófica para el conjunto de las fuerzas populares. Sobre un total de 13.021.063 personas que sufragaron (el 85,81% del padrón electoral), la opción rechazo obtuvo un 61,86% de adhesión.
El fallido magnicidio de Cristina Fernández de Kirchner exhibe en tono dramático el grado de descomposición política alcanzado en Argentina gracias –en parte- a la permanente campaña de odio desatada por los partidos y diversos medios de comunicación de derecha contra la vicepresidenta, los personajes cercanos a ella y toda persona que comulgue con el progresismo o la izquierda.
Gabriela Rivadeneira es una activista y política ecuatoriana nacida en Quito, que desde la adolescencia tuvo un especial compromiso con causas sociales a través de las expresiones culturales. Fue fundadora de Murarte, un grupo artístico que utilizaba murales y grafitis como medio de protesta y que obtuvo el reconocimiento de la UNESCO.
La convocatoria a las urnas fue atravesada por una situación económica crítica, generada por el mayor incremento de la inflación en tres décadas –13% anual contra un promedio de 3% en los últimos años– y una caída de los precios internacionales del cobre, el principal producto de exportación del país.