El caso Odebrecht fue catalogado por muchos medios como el escándalo del siglo, que ha alcanzado a presidentes y altos funcionarios en varios países de América Latina.
Categoría: América Latina y Caribe
Mucho se ha escrito y hablado desde aquel año inflexivo, el 2014, sobre la “crisis del progresismo” y el “fin de su era”. El devenir de los acontecimientos ha confirmado parcialmente sus análisis.
Hace un año, el 11 de julio de 2021, hubo una explosión social en Cuba producto del malestar económico, social y político acumulado en un contexto de crisis sanitaria. Estas movilizaciones volvieron a plantear las grandes preguntas sobre el socialismo y la democracia en la isla.
Las ideas expuestas en este trabajo constituyen una síntesis de lo compartido por el autor en la entrevista «El 11 de julio se enfrentaron dos proyectos de país», publicada en el blog Letra joven.
Prólogo del libro «En el tiempo de la bala y la salamandra» de Vladimir Carrillo Rozo
La crisis de legitimidad de la Fuerza Pública es una prioridad dentro del programa de gobierno del presidente electo Gustavo Petro, quien eligió como ministro de Defensa de su próximo gobierno a Iván Velázquez, un fiscal anticorrupción, que destapó la parapolítica en Colombia e investigó el Cartel de Medellín, y ha vigilado antes a las Fuerzas Armadas y también las ha criticado recientemente.
Informe del ‘Movimiento Dignidad Popular’
Si digo que el 28 de julio celebramos la independencia del virreinato, pero no, la del Perú, y que, tal independencia se la debemos al hijo del virrey, seguramente que no me creerán porque esto, no está en el libreto curricular de la educación peruana.
En este artículo la autora hace un balance los cuatro años pasados y las perspectivas de un futuro gobierno bolsonarista durante cuatro años más.
Guilherme Boulos entra al auditorio y se acerca a saludar una por una a las cerca de 50 personas que llegaron a escucharlo. A fuerza de ese carisma, un extenso liderazgo popular y su lucidez política, se ganó un lugar central en la nueva generación de la izquierda brasileña. Incluso muchos lo ven como el futuro sucesor de Lula. Con sólo 40 años, pasó de referente social a ser “la esperanza del futuro”, según palabras del propio Lula mientras lo abrazaba en aquel memorable discurso antes de ser detenido.