Estamos viviendo un momento decisivo en la historia del país. Brasil se aproxima a la terrible marca de 500.000 vidas perdidas por el covid-19.
Estamos viviendo un momento decisivo en la historia del país. Brasil se aproxima a la terrible marca de 500.000 vidas perdidas por el covid-19.
No sabemos qué vendrá, pero hay una cosa, si la derecha ataca va a haber resistencia popular, porque las masas ya creen en ellas mismas.
Es conocida la afición de los gobernantes de EE. UU. por el uso de la mentira para justificar sus acciones en el mundo, constitutivas, como regla general, de flagrantes violaciones del derecho internacional y de los principios humanistas elementales.
En las elecciones intermedias del 6 de junio de 2021 la derecha refrendó los guarismos de su techo electoral: un tercio del electorado. Para llegar a ese punto echó mano de todos sus recursos. Primeramente una alianza formal de los tres partidos políticos que la representan: PRI, PAN y PRD.
La anterior semana se llevó a cabo, en la Cámara de Diputados de la Asamblea Legislativa de Bolivia, la interpelación a Eduardo Del Castillo, Ministro del Gobierno actual. Los asambleístas tanto de la oposición como del oficialismo llevaban pancartas, cuyos textos hacían alusión a hechos que ocurrieron antes de la toma de posición de Luis Arce Catacora.
América Latina está en un momento importante para redefinir su vida política y económica. Por un lado los movimientos del Sur: Chile, Colombia y Perú; por otro lado, la re-colonización de Estados Unidos y el impulso de planes estratégicos en la llamada región del triángulo Norte: Guatemala, El Salvador y Honduras.
En las últimas semanas la dictadura Ortega Murillo ha protagonizado una ola de represión política sin precedentes en Nicaragua.
El Gobierno de Lenín Moreno dejará el poder sin mayores avances en políticas públicas ni iniciativas de leyes para proteger a la diversidad sexo genérica.