Los grupos dominantes de la economía generan campañas de mentiras y difamaciones, para producir irracionalidad y odio contra los gobiernos, organizaciones y dirigentes que osan impulsar acciones que afecten sus intereses. Los sectores populares deben responder con su organización, para generar proyectos, luchar por ellos y responder a quienes los atacan, pero recurriendo a la razón, que a su vez se vincula con el amor humanista a la sociedad.
Categoría: América Latina y Caribe
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe presentó la víspera su informe anual sobre la economía regional, que se centró en los efectos de la covid-19 y soluciones.
En plena pandemia, la presa Pilares comenzó a llenarse. La comunidad de Chorijoa, del ejido Guarijíos-Burapaco, fue inundada. Sus tierras, árboles frutales, cercos, vegetación tradicional, platas medicinales están desapareciendo bajo el agua. Conforme el embalse se llena, el territorio ancestral de la tribu makurawe se pierde.
“12 de octubre. Para algunas voluntades de hierro, cetro y corona, Día de la Fiesta Nacional. Para las voces de maíz, corazón y tierra, día de la Resistencia. Para los amantes de la muerte, día de la Raza. Para las cuidadoras de la vida, día de los Pueblos Originarios. Para los nostálgicos de tricornio, capa y espada, día de la Hispanidad. Para los cuerpos de poncho, sombrero y pollera, día de la Descolonización”(1).
Al menos 64 masacres registra Colombia en lo que va de año. Los asesinatos de líderes sociales, de jóvenes, la violación de una niña indígena por siete soldados del ejército o el homicidio de un abogado, son apenas algunos de los hechos más recientes que conmocionan a un país que, en opinión de no pocos, se desangra y ve alejarse, cada vez más, el camino del histórico Acuerdo de Paz firmado en 2016 en La Habana.
El gobierno argentino, tras comprender que el informe Bachelet, aprobado con su voto en la Organización de las Naciones sobre violaciones a los derechos humanos en Venezuela, era un paso para acusar a los principales referentes del gobierno venezolano ante la Corte Penal Internacional y desestabilizar el país, se desmarcó de la maniobra.
Una de las diferencias entre el Chile 1990-2018 y el de hoy es que el pueblo se da cuenta de alguna manera, y lo expresa, de su condición de explotado. La conciencia social del pueblo ha avanzado con respecto a su existencia social, el pueblo ha ido perdiendo el miedo y ganando confianza en sí mismo.
Ahora que existe un ánimo extasiado por el plebiscito del 25 de octubre, es bueno poner algunas consideraciones sobre la mesa