Alfonso Insuasty | 

Tras una retórica de ruptura con Washington, el Gobierno de Gustavo Petro reconfigura su política exterior hacia una cooperación militar clásica con Estados Unidos. Este giro actualiza el paradigma securitario del Plan Colombia, deja al país como la plataforma de proyección militar en el Caribe y el norte de Suramérica, y da continuidad a la subordinación estratégica, particularmente contra Venezuela.

La declaración pública de Wadalafken es contundente al calificar los argumentos de la CRUBC como “falsos, discriminatorios e incluso racistas”.

Sancionar para posteriormente saquear: el crimen económico como doctrina

Adol Fito | 

El reciente reconocimiento del periódico New York Times sobre el impacto devastador de las sanciones estadounidenses contra Venezuela no es un acto de honestidad, sino una confesión tardía, pues el daño ya está consumado.