Siempre he pensado que debe haber más hombres hablando, trabajando, escribiendo y debatiendo ideas sobre la masculinidad tóxica, sobre el patriarcado, sobre la violencia misógina en que todos hemos sido formados. Justificando la violencia, las violencias.
Categoría: América Latina y Caribe
El pasado noviembre, la creación de la Comisión Nacional para el Reconocimiento Histórico de la Comunidad Afroargentina en el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) reactivó el debate acerca del racismo estructural en la Argentina, poniendo nuevamente de relieve la idea de sentido común que ve el país como un «crisol de razas» en armónica convivencia.
El 23 de febrero de 2021, 79 personas fallecieron en motines concertados dentro de cuatro cárceles del país. Pero no era un hecho aislado, sino la consecuencia de una serie de reformas legales, errores y recortes presupuestarios.
Con respecto al tema del legado del gobierno de Obama en la política de Estados Unidos hacia Cuba, resulta usual escuchar o leer planteamientos en el sentido de minimizarlo o relativizarlo.
Es una expresión curiosa, muy usada por don Miguel de Unamuno en su “Agonía del cristianismo”. Bien puede entenderse como el convencimiento de quien simplemente cree, sin incubar dudas ni contrariedades; sin exigir pruebas concluyentes, ni someterse a cuestionamientos vacuos. En otras palabras, del que “no se hace paltas” con desconfianzas rebuscadas, y actúa en función de su instintivo apego a la verdad.
Aquel viernes 4 de marzo de 1960 el carguero francés La Coubre atracó en el muelle de La Habana como a las 9h30. Había embarcado mercancías en los puertos de Hamburgo, Amberes y Le Havre, las que también depositaría en puertos de Estados Unidos, México y Haití.
En América Latina, entre 2015-2019 fueron asesinadas 933 personas defensoras. Un 70% del total mundial.
El estado tomó deuda para disponer de dólares para la fuga, de parte de un pequeño sector de ricos y grandes empresas; no hay razón para que la carga de su pago recaiga sobre los hombros de toda la sociedad.
Las elecciones nacionales del pasado 18 de octubre arrojaron una victoria histórica del Movimiento Al Socialismo (MAS), cuyo candidato presidencial, Luis Arce, obtuvo un 55% de los votos. A pesar del golpe de Estado, de la persecución de toda la dirección del MAS, de la imposibilidad de presentarse de Evo Morales, y de la represión criminal ejercida por el gobierno de facto de la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez, el clamor de las urnas fue incontestable.