Debe quedar claro que esta no será la marcha de las víctimas, de los deudos o los dolientes, ni es la marcha del entierro de la memoria, sino que todo lo contrario. Este 22 de julio será la marcha de la memoria y la resistencia. La memoria de los 119 y de muchos y muchas más. La memoria de las luchas legendarias de este territorio, así como la lucha de siempre de la resistencia humana que se expresa también en los familiares, los compañeros, en quienes han demandado justicia y denunciado los crímenes y el genocidio.