Categoría: América Latina y Caribe
Sobre el tema del clientelismo me han escrito y conversado amigos y colegas. A propósito de estos intercambios considero necesario ahondar -hasta donde mis limitaciones de conocimiento me lo permiten- en la problemática del clientelismo.
Desde hace casi dos meses se protagonizan en Perú constantes manifestaciones y la indignación popular no se debilita. Luego de los sucesos del 7 de diciembre pasado, con la detención del hasta entonces presidente Pedro Castillo, y su posterior substitución por la vicepresidenta Dina Boluarte, el país sudamericano parece ingobernable. El muy fragilizado poder ejecutivo no controla la situación interna y la protesta ciudadana sostiene reivindicaciones muy precisas.
La institucionalidad ha venido operando bajo directrices del poder de turno, desde hace más de 200 años, definidas y orientadas según sus conveniencias e intereses. El prototipo de los últimos años, son los gobiernos de Uribe y Duque.
La historia reciente nos muestra que, si bien es posible derrotar la maquinaria electoral de la oligarquía, la construcción de un nuevo país exige la más amplia movilización popular para hacer los cambios que se requieren.
Disparos en las calles, barricadas, neumáticos quemados, niños sin escuela, la residencia privada del primer ministro Ariel Henry, atacada, y el Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture bloqueado por policías armados.
Un nutrido grupo representando a 120 organizaciones sociales, políticas y gremiales marchan en el área de Lago Escondido por el libre acceso, decretado por vía judicial hace 15 años, pero obstaculizado por la empresa Hidden Lake, propiedad del millonario británico Joe Lewis. Empleados del empresario atacaron a los manifestantes con palos y piedras.