En la vasta historia de la explotación imperialista hay pocos episodios que igualen la depravación que supone la deuda de la independencia de Haití, de cuya historia forman parte el chantaje militar a un país pequeño por parte de una superpotencia, el dar prioridad a los “derechos de propiedad” sobre los derechos humanos, el capitalismo racial, una “burguesía local del piel clara” vendida y la forma en que nuestro pasado acecha el presente.