Categoría: América Latina y Caribe
El 18 marzo de 2019, caía bajo una lluvia de balas asesinas Sergio Rojas, dirigente indígena Bribri y miembro fundador del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (Frenapi). Un año después, el 24 de febrero de 2020, fue asesinado de cinco disparos Jerhy Rivera, líder indígena Bröran. Ambos casos están en total impunidad.
En una clara demostración de anti imperialismo práctico, el Presidente López Obrador denunció públicamente los actos injerencistas e intervencionistas del gobierno de Estados Unidos contra México. Y con ello avisó a propios y extraños que no cedería al chantaje.
Existe una importante crisis política por arriba para dirimir el liderazgo del bloque en el poder mientras la dinámica popular construye la resistencia a la ofensiva ajustadora del gobierno de Milei y sus aliados, más allá de las disputas.
Esa misma derecha que ha logrado controlar a los más bravos zurdos del pasado, esos que hace años fueron perseguidos en un intento por exterminarlos, a esos que le mataron no se sabe a cuántos de sus más valiosos militantes, esos que dejaron todo por combatir la dictadura y esos en los que hay muchos que prefirieron morir que entregar a sus camaradas o traicionarlos.
El presidente prosigue su ofensiva verbal contra quienes le han formulado reparos o críticas y amonesta a los políticos que flaquean en su adhesión a “las ideas de la libertad”.
La Cámara Federal porteña declaró el pasado miércoles la incompetencia de ese fuero para tramitar la denuncia presentada contra la aplicación del llamado «protocolo antipiquetes» y resolvió que la causa se tramite en la justicia en lo Criminal ordinaria.