Categoría: América Latina y Caribe
La sociedad brasileña está a las puertas de sumergirse en la campaña electoral, cuyos comicios definirán presidente, gobernadores, diputados y senadores. La elección para presidente parece no tener espacio para ninguna otra disputa además de Lula y Bolsonaro, que incluso a regañadientes, serán acompañados por otras expresiones políticas. A nivel regional, esta polarización debería guiar casi todas las candidaturas y coaliciones. Esto es lo que se aborda en la entrevista con Bárbara Sinedino, precandidata a senadora por el Polo Revolucionario Socialista, bajo el lema electoral del PSTU (Partido Socialista de los Trabajadores Unificado) en Río de Janeiro, quien analiza críticamente las contradicciones que están en juego en medio de un país hundido en crisis de diversos matices.
En la conversación, la profesora de la red pública de educación, critica el papel desempeñado por su propio partido (PSOL) en el reciente proceso político, que en su opinión ha dejado de mostrarse como alternativa al proyecto político timoneado por el PT y se ha convertido en un mero actor secundario.
El cadáver de Walter Sandoval muestra varios hematomas oscuros en brazos y rodillas, así como una laceración en el ojo izquierdo y en la cabeza, señales de que sufrió algún tipo de violencia antes de morir en una cárcel salvadoreña, acusado de ser un miembro de una pandilla.
En plena pampa argentina se ubica la pequeña ciudad de Hernando exactamente en la Provincia de Córdoba, allí, el 8 de agosto de 1922, nació Alberto Granado, quien es más conocido como “el compañero de viaje del Che”.
Peligran o están siendo ya afectados complejos sistemas hidrológicos subterráneos, el acuífero de la Península, su sistema de cuevas y ríos subterráneos, su fauna y la información geológica, la riqueza biocultural de relevancia planetaria.
En este texto el autor analiza el distanciamiento de Biden con respecto a Bolsonaro y como esto lleva a que las oligarquías brasileñas muestren cierto distanciamiento con Bolsonaro; no obstante, advierte el autor, eso no significa que la oligarquía abrace incondicionalmente la democracia.
“Entiendo que no sea fácil sancionar a un asesino que cuenta con un ejército de 500.000 cómplices armados y victoriosos. No obstante, si no es posible imponerle un castigo físico al criminal, que está protegido por las bayonetas de sus cómplices, no existen tampoco bastiones ni fortalezas que puedan salvar al culpable del castigo moral de la opinión pública”.
Juan Bautista Alberdi, El crimen de la guerra
Durante muchos años en nuestro país vivimos inmersos en un clima comunicacional y de conversaciones ciudadanas en el cual se escuchaba una agobiante y monocorde letanía que exaltaba los logros obtenidos como nación. Se nos hizo creer que éramos excepcionales. Éramos un modelo a imitar según el Banco Mundial y el FMI.