A poco menos de un mes y tras la somnolencia festiva y el apaciguamiento socio-económico del retiro del 10%, la población comienza a despertar lentamente a la realidad política distorsionada por la pandemia, el confinamiento, el discurso errático y confuso del gobierno y el resurgimiento de una eventualidad cierta de la cesantía, entre otros efectos, que la envuelven en la incertidumbre.
Categoría: América Latina y Caribe
La kafkiana campaña de lawfare contra la izquierda latinoamericana parecía imposible de combatir conforme expresidentes como Rafael Correa, Lula, Evo Morales cayeron ante los jueces y sus ex ministros fueron acusados de haber cometido delitos por el simple hecho de haber sido ministros.
En el contexto actual, las migraciones internacionales se han incrementado [1] y han estado relacionadas y provocadas por múltiples procesos producidos por la globalización neoliberal (el incremento de la desigualdad y el deterioro de la estructura productiva, el aumento de la pobreza y la concentración de la riqueza, la carencia de empleos y salarios bien remunerados, el crecimiento de la violencia, entre otros).
Estados cada día menos laicos, con adioses al aborto legal, al matrimonio homosexual, a otros derechos de géneros minoritarios y a la educación sexual, podría ser el futuro de muchos países en América Latina si sigue el ascenso político del fundamentalismo religioso.
En tiempos de peste respiratoria, se queman y deforestan grandes extensiones de dos de los ecosistemas más importantes de Brasil y el mundo: la Amazonia y el Pantanal. La catástrofe coincide con la política de desarme de las instancias de fiscalización ambiental que apadrina el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, una gestión que dejará graves consecuencias, difíciles de revertir.
Jair Bolsonaro jamás ocultó su fascinación por Donald Trump, y trata de imitarlo sin ningún límite. A ejemplo de su mentor, ignoró la pandemia, llamó a la covid-19 de «gripecita», instó a todos que mantuviesen una «vida normal», combatió y combate ferozmente las medidas de aislamiento social.
Ha quedado en evidencia que Washington, apoyado por el Grupo de Lima y las fuerzas reaccionarias en Bolivia, se esfuerza, a toda costa, por mantener un control sobre la nación altiplánica, más allá de las elecciones del 18 de octubre próximo.
Con un índice de pobreza para el primer semestre del 2020 del 40,9%, unas 18.405.000 personas, de los cuales son indigentes unas 4.725.000 personas, se anunciaron rebajas transitorias a las retenciones arancelarias para el agro negocio de exportación, la mega-minería y la industria exportadora. El paquete incluyó una segmentación orientada hacia pequeños y medianos productores. El eje se concentra en medidas para restablecer las condiciones de rentabilidad del capital.